Nada más que la conciencia existe. Lo que ves es tu propio reflejo.
Es solo a través de la ignorancia de tu verdadera naturaleza que el universo parece existir.
Aquél que entiende con convicción que el universo es nada salvo una ilusión,
se libera de él.



Sígueme :)

17 febrero, 2011

Walt Disney

Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro... decidí triunfar. Decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que ésta era la única y mejor forma de superarme; aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar. Descubrí que no era yo la mejor y que quizás nunca lo fui (no me importó). Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia luz de este presente, y entonces entendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
Desde entonces ya no duermo para descansar,
ahora sólo duermo para soñar

3 comentarios:

Rita dijo...

Muy buen texto! Sigue así!

Natalia Ortiz dijo...

Vaya, ¡qué bien escrito! Me ha encantado :) Si ya además, lo llevas a cabo, perfecto. Es muy buena forma de pensar.
Un beso :)

B.ale dijo...

Diossss mio que entrada mas preciosaaa y que amnera de escribir tan bonita!!